EL ECRO DE
ENRIQUE PICHON RIVIERE
Lic. Gladys Adamson Enrique Pichón Riviere es un suizo nacido en Ginebra a
comienzos de siglo, en un 25 de junio de1907,
Emigra a la Argentina con su familia en 1910 cuando tiene apenas
tres años. Se desconocen las causas de la emigración
de esta familia compuesta por Alfonso Pichón y Josefina
de la Riviere y cinco hijos mas. Las razones de la emigración
familiar se suelen adjudicar a historias que conforman el misterio
de la familia Pichón Riviere (1) pero coincide con un momento
histórico en que el Gobierno argentino fomentaba la inmigración
de europeos al país, dándoles toda clase de facilidades
incluso otorgándoseles tierras, como fue en el caso de la
familia Pichón Riviere: el Estado les otorgó tierras
en el Chaco, zona boscosa y tropical apta para el desarrollo del
algodón.
El hecho es que el pequeño Enrique se encuentra con el
desafío de pertenecer a una familia culta propia del racionalismo
francés proveniente de la burguesía del sur de Francia.
Sus padres eran de avanzada, promulgaban ideas socialistas y eran
admiradores de los poetas malditos de su época (Rimbaud
y Baudelaire). Esta familia vive en un contexto salvaje de cultura
guaraní con una fuerte impronta mágico animista como
toda cultura criolla latinoamericana.
Esta situación donde Enrique Pichón Riviere debe articular dos
universos tan diferentes lo marca para siempre. Ya adulto, como
profesional e intelectual de su época siempre intentará articular
diferentes campos problemáticos. Como estudiante de medicina
problematiza su saber a partir de las modernas concepciones acerca
de lo psicosomático. Estudiando Psiquiatría incluye
en ella todos los desafíos de la Psiquiatría Dinámica,
como Psiquiatra articula todos los desarrollos del Psicoanálisis
y como Psicoanalista insta a sus colegas a trabajar en el Hospital,
el Hospicio, con la psicosis etc.
Desde la Provincia de Corrientes donde vive, arriba a Buenos Aires,
capital de la Argentina en 1926, a los 19 años. Buenos Aires
como metrópolis de una modernidad periférica (2)
lo fascina. Vive en el centro de la ciudad, convive y participa
activamente del movimiento de los intelectuales de vanguardia de
su época.
En este sentido podemos decir que Enrique Pichón Riviere
1) Enrique Pichón Riviere le agradaba relacionar la causa
de emigración de sus padres al “misterio familiar” de
su propia familia que fue un secreto hasta sus 6 o 7 años
de vida y era el hecho que sus 5 hermanos, eran medios hermanos
ya que su padre había enviudado y se había casado
con su cuñada, hermana de su esposa fallecida y ella era
la madre de Enrique, su único hijo.
(2) Beatriz Sarlo: “Una modernidad periférica: Buenos
Aires 1920 y 1930” Ed.
Nueva Visión
de siglo. A esta generación pertenecieron, con todas sus diferencias
estéticas y políticas, Jorge Luis Borges, Roberto Arlt, los hermanos
Tuñon, Victoria Ocampo etc. algunos con ideologías mas burguesas
y otros socialistas pero todos tenían en común su condición
de vanguardistas.
El espectro de intereses de Pichón Riviere es amplio, no
solo se interesa por la vanguardia del conocimiento científico
y técnico, sino también artístico fundamentalmente
plástico y literario. Es un critico de arte sumamente agudo,
admirador del surrealismo, de Picasso e investigador de la obra
del Conde de Lautremont precursor del dadaimo y del movimiento
surrealista.
Como profesional es absoluto pionero en la introducción
en el campo “psi” argentino de la Psiquiatría
Dinámica, el Psicoanálisis, es fundador de la APA
(Asociación Psicoanalítica Argentina), posibilita
el psicoanálisis de niños, de la psicosis, la investigación
de enfermedades psicosomaticas, el psicoanálisis de grupo,
el Análisis Institucional, el Trabajo Comunitario.
Enrique Pichón Riviere fue mucho mas que un Profesional
especializado. Su actividad pionera y su producción teórica
ha influido en el pensamiento científico y cultural de la
Argentina.
En 1977 se festejaron los “primeros setenta años
del maestro” y el público que colmó el teatro
era por demás heterogéneo. Subieron al escenario
a homenajearlo psiquiatras, psicoanalistas, psicodramatistas, psicólogos,
comentaristas de deportes, historiadores, antropólogos,
actores, dramaturgos, artistas plásticos, poetas del tango,
músicos, recibió cartas de felicitación de
todas partes del mundo. A pesar de la heterogeneidad todos reconocían
en Enrique Pichón Riviere a su maestro. (ª)
También sabíamos de alguna manera que ese cumpleaños
era una despedida y efectivamente a los pocos días fallecía,
el 16 de julio de 1977.
Contexto de descubrimiento:
Siendo un psiquiatra y psicoanalista en el hospicio de Las Mercedes
de Buenos Aires, Enrique Pichón Riviere descubre que el
código, el sentido de los delirios y síntomas psicóticos
de sus pacientes puede hallarlos en la estructura familiar. O sea
que la clave de las significaciónes especificas de ese paciente
lo posee la familia, esa estructura que trasciende la individualidad
y que tiene efectos de constitución sobre la misma.
Enrique Pichón Riviere descubre un nuevo campo de indagación,
conceptualización e intervención que trasciende el
discurso del paciente. Se plantea así un pasaje
del Psicoanálisis a la Psicología Social. E. Pichón
Riviere descubre un nuevo
(ª) Angel Fiasché dijo "Sus discípulos
no están cortados con la misma tijera".
Ello es una prueba de su rol de maestro, de transmisor de un ECRO
específico pero desde una actitud fuertemente motivante de la creación
y no
de la repetición.
continente pero no en el sentido de territorio a poseer y cercar,
lugar donde
refugiarse, sino como lugar de producción. Para él
los conceptos teóricos son conceptos instrumentales para
aprehender la realidad e incidir sobre ella. Es un concepto similar
a lo que planteará años después Michel Foucault
en relación a la teoría como "caja de herramientas".
Esto lo lleva a plantear que mas allá del campo específico
del Psicoanálisis está la Psicología Social
como ámbito de indagación de esas tramas vinculares
que trascendiendo la subjetividad crean condiciones para su producción.
El ECRO de Enrique Pichón Riviere
Luego de dos décadas donde a lo largo de su obra se visualiza
la progresiva elaboración de su posición teórica
en 1960 E. Pichón Riviere enuncia explícitamente
su Esquema Conceptual Referencial y Operativo publicando innumerables
artículos en tres volúmenes que se denominan: “Del
Psicoanálisis a la Psicología Social” y como
subtítulos “La Psiquiatría, una nueva problemática”, “El
Proceso Grupal” y “El Proceso creador” Mas adelante
publicará “Psicología de la vida cotidiana”.
Y la ultima producción articulada de su ECRO la hará 1976
en “Conversaciones con Enrique Pichón Riviere
Tomaremos fundamentalmente ésta, una de sus últimas
producciónes. Allí, en el Cap. VI E. Pichón
Riviere dice: “Defino al ECRO como un conjunto organizado
de conceptos generales, teóricos, referidos a un sector
de lo real, a un determinado universo de discurso, que permiten
una aproximación instrumental al objeto particular (concreto).
El método dialéctico fundamenta este ECRO y su particular
dialéctica.”
Con respecto a su Psicología social sostiene “La
psicología social que postulamos tiene como objeto el estudio
del desarrollo y transformación de una realidad dialéctica
entre formación o estructura social y la fantasía
inconsciente del sujeto, asentada sobre sus relaciones de necesidad”.
O sea el objeto de su Psicología Social es dar cuenta cómo
la estructura social deviene fantasía inconsciente. Indaga
sobre los procesos de constitución de la subjetividad a
partir de la macroestructura social y como esta subjetividad producirá a
su vez su contexto.
El ECRO pichoniano está conformado por tres grandes campos
disciplinares que son las Ciencias Sociales, el Psicoanálisis
y la Psicología Social. Estas tres disciplinas constituyen
las tres principales apoyaturas de su marco conceptual.
Ello hace a la condición de interdiciplinariedad de su Psicología
Social. Toma del Psicoanálisis su concepto de inconsciente,
su concepto de deseo que retraduce como necesidad, no en el sentido
psicoanalítico sino como esa necesidad que se transforma
a partir de la practica social que Marx plantea en "La ideología
alemana". El psicoanálisis le permite pensar la eficacia
de las identificaciones vinculares inconscientes en la constitución
del esquema referencial subjetivo que opera como ese "conjunto
de experiencias, conocimientos y afectos con los que el individuo
piensa y hace" y que le permite operar en el mundo (que nunca
es El mundo sino ese campo, en términos de P. Bourdie o
cultura particular en el que está socialmente posicionado).
El psicoanálisis también le posibilita una comprensión
acabada de las vicisitudes subjetivas en los procesos de cambio.
Las ciencias sociales le aportan esa concepción macro que
le permite pensar al sujeto situado y sitiado en una relación
instituido - instituyente en la estructura social y la cultura
a la que pertenece.
De la Psicología Social toma fundamentalmente las concepciones
de George Mead y en relación a los aspectos teórico
- técnicos de la dinámica grupal a Kurt Lewin y sus
continuadores como Lippit y Wight.
Como todo lo que plantea Pichón Riviere desde su concepción
dialéctica este ECRO es un sistema abierto no solamente
al dialogo con otras producciones teóricas sino también,
abierto a la praxis.
Método dialéctico:
Enrique Pichón Riviere adhiere al método dialéctico
en su concepción del devenir de la naturaleza, la sociedad
y el conocimiento como un proceso contradictorio y de cambios que
implican irreversibilidad a través de saltos cualitativos.
Si tenemos en cuenta su concepción del sujeto E.P.Riviere
lo concibe no en una relación armónica con su realidad
social sino en una permanente relación mutuamente transformante
con el mundo. Su "implacable interjuego" implica una
inevitable transformación del mundo, fundamentalmente vincular
y social, para el logro de sus deseos y propósitos, logro
que a su vez tendrá efectos de transformación del
sujeto. Esto conlleva a pensar la relación sujeto - mundo
como una relación conflictiva y contradictoria.
De allí su valoración de la Praxis. La Praxis es
lo que permite a su ECRO permanecer como sistema abierto a progresivas
ratificaciones y rectificaciones. La praxis es la que valida el
modelo teórico. Sostiene que la praxis es la que permite
ajustar el modelo teórico, el esquema conceptual a la realidad.
Dice E. Pichón Riviere: la praxis "Introduce la inteligibilidad
dialéctica en las relaciones sociales y restablece la coincidencia
entre representaciones y realidad"
Concepción del sujeto:
Este ECRO pichoniano concibe al sujeto como partiendo de una
ineludible condición de sujeto social, en un implacable
interjuego entre el hombre y el mundo. E. Pichón Riviere
plantea que "“El sujeto no es solo un sujeto relacionado,
es un sujeto producido. No hay nada en él que no sea la
resultante de la interacción entre individuos, grupos y
clases"
. Esto significa que el sujeto nace con una carencia fundamental
que es la ausencia de todo paquete instintivo que lo fije y lo
ligue con certeza a su hábitat. Esto hace que el campo simbólico
sea el ineludible campo de constitución de la subjetividad.
Berger y Lukmann son dos sociólogos de la corriente del
Interaccionismo simbólico que plantean que el hombre ocupa
una posición peculiar dentro del reino animal de los mamíferos
superiores. El hombre no posee ambiente especifico de su especie,
la relación del hombre con su ambiente se caracteriza por
su apertura al mundo. Los instintos del hombre si se la compara
con la de los mamíferos superiores es subdesarrollada. Sus
impulsos son inespecíficos y carentes de dirección.
La subjetividad se constituye entonces en el campo del otro. El
otro como ser social esta ineludiblemente en el horizonte de toda
experiencia humana. Aquí es fundamental el concepto de vínculo
como esa estructura compleja multidimensional que alberga sistemas
de pensamientos, afectos y modelos de acción, maneras de
pensar, sentir y hacer con el otro que constituyen las primeras
apoyaturas del sujeto y las primeras estructuras identificatorias
que darán comienzo a la realidad psíquica del infante.
No solo la trama vincular que lo alberga es condición de
sobrevida de este ser que nace prematuro, incapaz de sobrevivir
sin la asistencia del otro social sino que la trama vincular es
apoyatura ineludible para la confirmación de nuestra identidad.
Sin la presencia del otro se devela la fragilidad sobre la que
esta constituido el reconocimiento de la mismidad y la identidad
del sujeto. Esto lo conocen bien los que implementan las celdas
de castigo que suelen desbastar a sus enemigos a través
de la privación de estímulos, sensibles y por ausencia
de todo contacto humano. Aislados del mundo tendemos a derrumbarnos.
El sujeto de la Psicología Social de Enrique Pichon Riviere
es ese sujeto descentrado, intersubjetivo, que produce en el encuentro
o desencuentro con el otro. Producción en una condición
de descentrado de si. (*)
Cuando E. Pichon Riviere piensa al sujeto lo hace en términos
de "sistema abierto" (en rigor no hay nada que no sea
pensado por él en termino de sistema abierto: el individuo,
los grupos, las instituciones, las sociedades, el ECRO). En relación
al sujeto se trata de un sistema que no es autónomo en sí mismo,
se trata de un sistema incompleto que "hace sistema con el
mundo".
Es un sujeto situado, que está contextualizado. No es una
abstracción. Es un sujeto histórico. No se trata
de El hombre o La sociedad. Es un sujeto situado en el sentido
que su subjetividad es configurada en un espacio y un momento histórico
social específico que le otorga todo un universo de
posibilidades pero le significa a su vez una cierta clausura de
las posibilidades de representación simbólica.
Concepto de Vinculo:
El ser humano nace en una trama vincular que en el mejor de los
casos, se halla aguardando su llegada con un nombre para él
y un cúmulo de expectativas y deseos.
(*) Federico Moura fue el lider estetico y cantante de Virus una
de las bandas pop mas importante de la decada del ochenta. Murio
de sida, joven, en diciembre de 1988. Dijo: “Creo que la
gente a veces se desespera por buscar la identidad y la identidad
no se busca, te trasciende. Vos fluis y ahí la identidad
aparece sola. Cuando uno se impone esa cosa de buscar la identidad,
se autolimita, se encierra dentro de uno mismo y surgen los miedos,
el miedo a pensar, el miedo a fantasear”
Las tramas vinculares humanas son las que sostienen nuestro proceso
de socialización, nuestro prolongado proceso de socialización
o de endoculturación.(ª)
El otro polo de el contexto de constitución de esta subjetividad
corresponde para Enrique Pichón Riviere al mundo moderno.
El mundo moderno se caracteriza por su condición de cambio,
por su precariedad de sentido según Cornelius Castoriadis
lo que hace que este "magma" de significaciones que constituye
el mundo social en determinado momento histórico varíe.
Es en esta sociedad marcada por el cambio que el ser humano debe
construir un marco referencial, un "aparato para pensar la
realidad" que le permita posicionarse y pertenecer a un campo
simbólico propio de su cultura y la subcultura en la que
esta inserto.
Este esquema referencial, este "aparato para pensar" nos
permite percibir, distinguir, sentir, organizar y operar en la
realidad. A partir de un largo proceso de identificaciones con
rasgos de las estructuras vinculares en las cuales estamos inmersos
construimos, este esquema referencial que nos estabiliza una cierta
manera de concebir al mundo que de no ser así, emergería
en su condición de desmesura, inabarcabilidad y caos.
La característica de la modernidad es el cambio y con
ello la inevitable modificación del marco referencial con
el cual percibimos nuestra realidad. Esto hace que Pichón
Riviere visualice el sujeto en una permanente interrelación
dialéctica con el mundo, única condición para
que este sujeto pueda construir una lectura adecuada de su realidad.
La perdida de esta interrelación dialéctica hace
que el marco referencial, la manera de percibir, discriminar y
operar con el mundo se vuelva anacrónica y con ello se pierda
la posibilidad de una interrelación mutuamente transformante
con el medio. La clausura sobre los propios referentes favorece
el deslizamiento de viejos fantasmas sobre las relaciones sociales
del presente. La modernidad como momento histórico social
hace que sea ineludible para el sujeto, como condición de
salud el mantener un marco referencial articulado de manera flexible,
permeable y con posibilidades de que sea sostén de su interrelación
dialéctica hombre mundo.
En esta sociedad concebida como "magma" de significaciones
sociales, Enrique Pichón Riviere distingue diferentes ámbitos.
Los denomina Psicosocial (que corresponde al individuo), Socio
dinámico (Grupos) Institucional y Comunitario. Estos ámbitos
nos permiten visualizar no solamente los escenarios en los que
el proceso de socialización se institucionaliza con el objetivo
de producir las subjetividades que la habrán de reproducir
sino que nos permiten comprender las distintas lógicas y
por lo tanto las distintas metodologías, técnicas
y dispositivos de intervención en el momento de operar sobre
ellas.
(ª) Sostiene Junger Gergen que debido a los cambios propios
de la
modernidad la socialización no acaba nunca.
Los ámbitos son concebidos como interdependientes como
los grandes mediadores de la macro estructura social, en la constitución
de la subjetividad. El vinculo o las tramas vinculares en las cuales
el sujeto esta inmerso nunca es un elemento aislado siempre están
concebidos como articulación de esos sucesivos ámbitos
grupales institucionales y sociales.
Es a partir de estas conceptualizaciones donde aparece E. Pichón
Riviere en su condición de genio, anticipando problemáticas
en la década del sesenta que solo a partir de los 70 aparecen
como hegemónicas en el campo intelectual de las Ciencias
Sociales. En los años 60 E. Pichón Riviere planteaba
que debemos pensar a la subjetividad en su condición de
moderna y a la sociedad como estructura en permanente cambio tendiente
a la fragmentación de las significaciones sociales. (ª)
Por ello plantea que así como necesitamos un esquema conceptual,
un sistema de ideas que guíen nuestra acción en el
mundo necesitamos que este sistema de ideas, este aparato para
pensar opere también como un sistema abierto que permita
su modificación. Es la interrelación dialéctica
mutuamente transformaste con el medio lo que guiará la ratificación
o rectificación del marco referencial subjetivo. Pero E.
Pichón Riviere no concibe a las modificaciones del esquema
referencial como una renuncia sino como las modificaciones necesarias
para una adaptación activa a la realidad y para que ante
los cambios en el contexto los deseos y proyectos sigan siendo
posibles.
Todo esquema referencial es inevitablemente propio de una cultura
en un momento histórico-social determinado. Somos siempre
emisarios y emergentes de la sociedad que nos vio nacer. Todo esquema
referencial es a la vez producción social y producción
individual. Se construye a través de los vínculos
humanos y logra a su vez que nos constituyamos en subjetividades
que reproducimos y transformamos la sociedad en que vivimos.
La idea de transformación también es un núcleo
fuerte de este pensador. No se trata de describir o explicar la
realidad sino tranformarla. Transformación que implicará también
transformarse.
Enrique Pichón Riviere nos sitúa frente al desafío
de pensarnos como sujetos signados por el cambio insertos en una
sociedad que también se modifica permanentemente y que actualmente
ha sido definida como "contexto de
turbulencia" (Mario Robirosa). Ello nos obliga a pensar al
sujeto y a la sociedad en condiciones de creación y mutabilidad.
E. Pichón Riviere rescata así nuestra condiciones
de creadores. Porque no concibe ningún sistema como cerrado
y producido "para siempre" porque todos los sistemas,
el sujeto, los grupos, las instituciones, los marcos teóricos,
su ECRO están abiertos a la producción de las innovaciones
a las cuales inexorablemente nos va a someter la sociedad desde
su condición de modernidad.
(ª) Enrique Pichón Riviere describe al mundo moderno a traves de
la metafora de la
Feria de Diversiones con muchos kioscos con diversas lógicas de juego.
Bibliografía:
Enrique Pichón Riviere : Obras completas. Nueva Visión
P.Berger y T.Lukmann: "La construccion social de la realidad" Ed.
Tusquets
P. Bourdie y L.J.D.Wacquant: "Respuestas" Ed. Grijalbo
C.Castoriadis: "Los dominios del hombre: las encrucijadas
del laberinto" Gedisa
J.Gergen: "El Yo saturado" Paidos
M. Robirosa: "La Organizacion Comunitaria" Editado por
CENOC. Secretaría
de Desarrollo Social de la Nación.
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