CONCEPCION
DE SUBJETIVIDAD EN ENRIQUE PICHON RIVIERE
Lic. Gladys Adamson El Tema que nos convoca es Subjetividad e Interacción
hacia el Nuevo Milenio. Mi reflexión parte del ECRO de Enrique
Pichón Riviere y me gustaría plantear primero la
concepción de E. Pichón Riviere de la subjetividad.
1) En primer lugar la subjetividad para E. Pichon Riviere es de
naturaleza social. Lo es en referencia a lo que ya S. Freud planteó en “Psicología
de las Masas y Análisis del Yo” en el sentido que “En
la vida anímica del individuo, el otro cuenta, con total
regularidad, como modelo, como objeto, como auxiliar y como enemigo” (1).
El otro social siempre está presente en el horizonte de
toda experiencia humana. E. Pichón Riviere parte de una
aseveración radical: “El sujeto no es solo un sujeto
relacionado, es un sujeto producido. No hay nada en él que
no sea la resultante de la interacción entre individuos,
grupos y clases”. (2) Ello significa que no hay nada en el
sujeto que no implique la presencia de otro social, culturizado.
Por lo tanto ubica la constitución de la subjetividad en
una dimensión interaccional simbólica. El ser humano
carece de cualquier facultad o mecanismo instintivamente adquirido
que le facilite su adaptación al medio, al territorio o
establezca respuestas fijas a los estímulos de su hábitat.
En este sentido el hombre es el único mamífero superior
que crea la naturaleza a la cual se va a adaptar. Esta producción
social cultural es tomada como naturaleza porque precede al nacimiento
del sujeto.
2) La subjetividad es al mismo tiempo singular y emergente de
las tramas vinculares que lo trascienden y con las que guarda una
relación de productor y producido. Dice E. Pichón
Riviere: “El contraste que más sorprende al psicoanalista
en el ejercicio de su tarea consiste en descubrir, con cada paciente,
que no nos encontramos frente a un hombre aislado, sino frente
a un emisario, en comprender que el individuo como tal, no es solo
el actor principal de un drama que busca esclarecimiento a través
del análisis, sino también el portavoz de una situación” (3)
Para E. Pichón Riviere la subjetividad se constituye en
las estructuras vinculares que la trascienden y que conceptualiza
en términos de ámbitos grupales, institucionales
y comunitarios. Estas estructuras son autónomas e interdependientes
al mismo tiempo. Cuando en 1946 escribe sobre la Obra del Conde
de Lautremont concibe su subjetividad conformada no solo emergiendo
en las vicisitudes de su estructura familiar-edípica sino
también por las circunstancias del sitio de Montevideo (de
1843 al 1851). “Durante sus 5 primeros años habrá oído
relatos de degollinas, descuartizamientos, cuyas víctimas
eran muchas veces amigos de su padre”. (4)
(1) S. Freud: “Psicología de las Masas y Análisis
del Yo” Obras Completas. Ed. Amorrortu.
Buenos Aires. Argentina. 1984
(2) V. Zito Lema: Cap. VI de “Conversaciones con Enrique Pichón
Riviere” Timmerman
Editores. Buenos Aires. Argentina. 1976
(3) E. Pichón Riviere: “La Psicología Social” de “Psicología
de la vida cotidiana” Ed. Nueva
Visión. Buenos Aires. 1985.
(4) E. Pichón Riviere: “El Proceso Grupal” Ed. Nueva Visión.
Buenos Aires. Argentina 1987
3) La subjetividad es concebida como un sistema abierto al mundo y por lo tanto
siempre estructurándose. Es una Gestal-Gestaltung (corresponde a un
estructuralismo genético). No constituye una estructura cerrada al estilo
de Humpty Dumpty de “Alicia en el país de las Maravillas” sino
que su única posibilidad es estructurarse con el mundo. E. Pichón
Riviere concibe al sujeto en una doble dialéctica: intrasistémica
e intersistémica. La subjetividad no es una interioridad. Tampoco este
sujeto vale sólo por su exterioridad. El sujeto del ECRO pichoniano
es un sujeto concebido desde su verticalidad pero descentrado en el vínculo,
que habla mas allá de sí y produce socialmente, siempre, con
un otro imprescindible.
4) La subjetividad para Pichón Riviere se juega en el adentro-afuera
en el interior-exterior. Este posicionamiento subjetivo justamente
tiene que ver con su concepción de salud que implica a un
sujeto cognoscente. El proceso de socialización es concebido
por Pichón Riviere como un largo proceso de aprendizaje
que da lugar a la conformación en cada subjetividad de un
esquema referencial que va a denominar también “aparato
para pensar la realidad”. Este concepto va a dar cuenta de
una estructura subjetiva que, producto de la socialización
va a determinar la reproducción inconsciente que el sujeto
lleva a cabo de las relaciones sociales que lo han conformado.
El “esquema referencial” es lo que da cuenta de la
reproducción de las condiciones de existencia que el sujeto
lleva a cabo, reproducción, incluso, de sus situaciones
de explotación o de sometimiento.
Este “aparato para pensar” nos permite percibir, distinguir,
sentir, organizar y operar en la realidad. A partir de un largo
proceso de identificaciones con rasgos de las estructuras vinculares
en las cuales estamos inmersos construimos este esquema referencial
que nos estabiliza una determinada concepción de concebir
al mundo que de otra manera emergería en su condición
de desmesura, inabarcabilidad y caos. Esta conformación
del Esquema Referencial lo lleva a cabo una subjetividad activa,
productora también de sus condiciones de existencia. Esta
subjetividad implica que este sujeto piensa siente y hace transformadoramente
su contexto. Esta condición activa transformadora hace que
la reproducción que lleva a cabo el ser humano de la estructura
social que lo produjo nunca pueda ser textual. Siempre se reproduce
aunque sea con mínimas transformaciones. Esto lleva a E.
Pichon Rivière a pensar la metáfora de la espiral
para dar cuenta de esta característica donde la repetición
o reproducción “parece igual, pero no es igual”.
La estructura social externa a través de todas los ámbitos
intermediarios deviene estructura subjetiva a través del
esquema referencial. Aquí el gran mediador es el concepto
de vínculo.
El origen etimológico de la palabra vínculo es “atadura” y
creo que ha sido elegido por E. Pichón Riviere como la condición
material de nuestra constitución subjetiva. Los vínculos
humanos son las estructuras que permiten y efectivizan la “atadura” del
ser que nace abierto al mundo y con impulsos inespecíficos
a un campo simbólico que es la cultura en el tiempo histórico
social que le ha tocado vivir.
Vinculo es esa estructura sensible, afectiva ideativa y de acción
que nos une, nos “ata” a otro ser y con la cual el
sujeto se identifica. La identificación no está planteada
como identificación a una imagen sino a un rasgo de la estructura
vincular que incluye modelos de significaciones sensibles, afectivas,
ideativas y de acción y que luego el sujeto reproduce.
El vínculo es el que intermedia y permite la inserción
del sujeto al campo simbólico de la sociedad. El vinculo
es una estructura bifronte posee una cara interna y otra externa.
La subjetividad es entendida por E. Pichón Riviere como
una “verdadera selva de vínculos”
Dice E. Pichón Riviere “El esquema referencial es
el conjunto de conocimiento, de actitudes que cada uno de nosotros
tiene en su mente y con el cual trabaja en relación con
el mundo y consigo mismo” (“Aplicaciones de la Psicoterapia
de Grupo” 1957) y en “Técnica de los Grupos
Operativos” de 1960. Partimos de la base de la “preexistencia
en cada uno de nosotros de un esquema referencial (conjunto de
experiencias, conocimientos y afectos con los que el individuo
piensa y hace)” (5)
Este esquema referencial es el que le permite al sujeto poseer
modelos de sensibilidad, modos de pensar, sentir y hacer en el
mundo y que marcan su cuerpo de determinada manera. Es en su tendencia
a la repetición que va a ofrecer resistencia ante lo novedoso,
ante los estímulos (ideas o experiencias) que tiendan a
desestructurarlo.
Estas vicisitudes son fundamentalmente para pensar una subjetividad
inserta en una sociedad moderna.
5) La concepción de subjetividad en E. Pichón Riviere
es la de una subjetividad moderna.
Es aquí donde aparece E. Pichón Riviere en su condición
de genio anticipando problemáticas en la década del sesenta que
solo a partir de finales de los 70 y los 80 aparecen como problemáticas
hegemónicas en el campo intelectual de las Ciencias Sociales. En los
años 60 E. Pichón planteaba que debemos pensar a la subjetividad
en su condición de moderna y a la sociedad como estructura en permanente
cambio y que tiende a la fragmentación de las significaciones sociales
(6). Por ello plantea que así como necesitamos un esquema referencial,
un sistema de ideas que guíen nuestra acción en el mundo necesitamos
que este sistema de ideas, este aparato para pensar opere
también como un sistema abierto que permita su modificación.
Es la interrelación dialéctica mutuamente transformante con el
medio lo que guiará la ratificación o rectificación del
marco referencial subjetivo. Concretamente
(5) E. Pichón Rivière: “El Proceso Grupal” Ed.
Nueva Visión
(6) “Engranaje y Envoltura” de “Psicología
de la vida cotidiana” Ed. Nueva Visión 1966 “Una
sociedad estable le permite al individuo reconocerse a través
de una serie de funciones fijas que actúan como espejos
dándole un rostro. Pero hoy esos espejos como los de un
siniestro parque de diversiones, devuelven una imagen distorsionada
e irreconocible. La confusión de roles sociales, que atañe
tanto al hombre como a la mujer, la quiebra de estereotipos de
pensamiento y conducto, la incertidumbre acerca de un destino imprevisible,
desembocan en una situación critica y angustiante que exige
ser esclarecida”.
plantea que nuestro esquema referencial debe permanecer flexible
permeable a los cambios. Pero E. Pichón Riviere no concibe
a las modificaciones del esquema referencial como una renuncia
sino como las modificaciones necesarias para una adaptación
activa a la realidad y para que, ante los cambios en el contexto
los deseos y proyectos sigan siendo posibles.
Que la estrategia subjetiva no surja inconscientemente producto
de un esquema referencial que reproduce las condiciones de su conformación
sino una estrategia que posee la direccionalidad del proyecto y
la autonomía y que se plantea una relación mutuamente
transformante con su contexto.
En síntesis: todo esquema referencial es inevitablemente
propio de una cultura en un momento histórico-social determinado.
Somos siempre emisarios y emergentes de la sociedad que nos vio
nacer. Todo esquema referencial es a la vez producción social
y producción individual. Se construye a través de
los vínculos humanos y logra a su vez que nos constituyamos
en subjetividades que producimos y reproducimos a la sociedad en
que vivimos.
Enrique Pichón Riviere nos sitúa frente al desafío
de pensarnos como sujetos signados por el cambio insertos en una
sociedad que también se modifica permanentemente y que actualmente
ha sido definida como “contexto de turbulencia” (Mario
Robirosa). Ello nos obliga a pensar al sujeto y a la sociedad en
condiciones de creación y mutabilidad. E. Pichón
Rivière rescata así nuestra condición de creadores.
Porque no concibe ningún sistema como cerrado y producido “para
siempre”, porque todos los sistemas, el sujeto, los grupos,
las instituciones, los marcos teóricos, su ECRO están
abiertos a los cambios, los cuales, inexorablemente, nos va a someter
la sociedad desde su condición de modernidad.
6) La subjetividad tal como la concibe Pichón Riviere es
la que se hace presente en el Grupo Operativo. Esa subjetividad
concebida desde su verticalidad, su historia única y singular
pero que se halla inmerso en una estructura signada por el cara
a cara y la presencia corporal múltiple, con una lógica
interactiva y de producción social. Es el sujeto productor
y producido de las estructuras cognitivas, afectivas y de acción
o de toma de decisión que emergerán en condiciones
de producción conjunta.
Sociedad:
Qué es la sociedad para Pichón Riviere?: En “Psicología
de la vida Cotidiana” refiere en numerosas oportunidades
a la moderna organización industrial.
Estaría aquí refiriéndose a la sociedad, básicamente,
como modo de producción.
Pero una sociedad no podría conformar una estructura subjetiva
como el esquema referencial en cada sujeto si no estuviera concebida
como una estructura simbólica.
Si la sociedad es básicamente una determinada cultura puede
ser entendida como esa urdimbre de significaciones que cada sociedad
produce por creación conjunta y que establece qué es
un hombre qué es una mujer, qué es el Estado, qué es
Dios, que es el trabajo, qué es pecado, la virtud etc. etc.
tal como lo señala C. Castoriadis ( 7) (*).
Toda sociedad contiene estructuras objetivas externas como son:
a) su modo de producción y sus relaciones de producción
(que corresponden a cómo se establece la distribución
de los recursos materiales y los modos de apropiación de
estos bienes y valores sociales) y b) su cultura, sus ideologías,
su religión etc.
Toda sociedad contiene una determinada organización económica
que corresponde a su modo de producción y sus relaciones
de producción y contiene determinada estructura cultural,
ideológica que al decir de Castoriadis, constituyen su urdimbre
de significaciones imaginarias sociales.
Pero la sociedad no es solo un conjunto de significaciones sino
que estas significaciones están articuladas en determinados
modos de relaciones y corresponden a estructuras vinculares interrelacionadas
de manera precisa según sea el ámbito que se trate.
La Sociedad no esta constituida para Pichón de estructuras
lingüísticamente concebidas sino básicamente
de relaciones vinculares (8) que incluyen el lenguaje. Son relaciones
simbólicas que incluyen relaciones de poder, relaciones
económicas, relaciones tecnológicas. Esta concepción
de la sociedad esta presente en su libro “Psicología
de la vida cotidiana”.
La Sociedad no es un bloque homogéneo, no actúa
tampoco como un todo. Siempre la sociedad como toda la realidad
se nos presenta fragmentada. A los fines de objetivarla E. Pichón
Riviere la concibe espacialmente donde al hablar de subjetividad
debemos pensarla emergiendo de un
determinado grupo, en relación a determinadas instituciones
que se hallan en determinado contexto comunitario que posee una
determinada cultura particular. Es una noción muy cercana
a la concepción topológica de la sociedad en Pierre
Bourdie y a la concepción de este mismo autor de campo social.
La sociedad está diferenciada en campos para P. Bourdie
(9) como son el Campo económico, el político, el
del poder, el cultural etc.
En nuestro país es fundamental diferenciar las culturas
particulares que posee nuestra sociedad aunque las integremos en
una cultura global.
(*) Castoriadis establece una diferencia importante entre el imaginario
social eficaz que es
aquel que tiende a reproducir los instituidos sociales y el imaginario social
radical que tiende
a su transformación por creación instituyente.
(7) C. Castoriadis: “Lo imaginario: la creación en el dominio
históricosocial” de “Los dominios
del hombre: las encrucijadas del laberinto” Gedisa editorial. España
1988.
(8) Karl Marx en los Grundrisse escribe: “La sociedad no se compone de
individuos; expresa la
suma de los vínculos y relaciones en que están insertos los individuos”
(9) El Campo para Pierre Bourdie esta integrado por un conjunto de relaciones
históricas
objetivas entre posiciones ancladas en ciertas formas de poder o de capital,
ya sea este
económico, simbólico o social. El Campo es simultáneamente
un espacio de conflicto y
competición.
El concepto de Esquema referencial es el que da cuenta de la subjetivación
de la sociedad. Es lo que explica el hecho que toda sociedad necesita
constituir una subjetividad que a su vez la reproduzca. Toda sociedad
entonces se asegura una mínima universalización de
modelos de percibir la realidad, maneras de organizarla, de valorarla,
modelos de reaccionar afectivamente y modelos de hacer, de operar
ante las problemáticas que nos presenta el mundo.
LA LOGICA FORMAL CLASICA:
La lógica formal clásica se divide en dos ramas:
la sintaxis y la semántica
La sintaxis contiene los símbolos con los cuales se construye
la lógica de proposiciones. Por ejem “4 es divisible
por 2” se representara con letras. Toda una proposición
se puede representar por una letra. Por ejem “Sócrates
es mortal se representa por p. Hay formalizaciones para representar
las operaciones proposicionales. Por ejem la negación: -
; la conjunción &, la equivalencia =
La rama de la semántica se aboca al sentido, al hecho que
los símbolos tengan un valor de verdad o falsedad y en esto
no hay término medio: “8 es divisible por cuatro” es
verdadero; “8 es divisible por cinco” es falso. En
una sola proposición hay solo dos opciones: o la proposición
es falsa o la proposición es verdadera. La Ley del Tercero
excluido implica que solo hay dos opciones “ p o no p”.
La Ley de la no contradicción “no es el caso que p
y no p”.
LOGICAS INCONSISTENTES:
Las lógicas inconsistentes son rechazadas desde la lógica
formal clásica y la razón de este rechazo es simplemente
porque a partir de una contradicción no se puede demostrar
si algo es verdadero o es falso. En las lógicas inconsistentes
se admiten las proposiciones que son verdaderas o falsas pero acepta
también la presencia de antinomias: establece que una proposición
pueda ser al mismo tiempo verdadera y falsa. Admite que hay proposiciones
complejas que tienen dos valores.
Ya los griegos habían planteado antinomias como la famosa
de Epiménides que planteó “La proposición
que estoy enunciando ahora es falsa”. Si esta proposición
es verdadera tiene que ser falsa. Por el contrario si digo que
es falsa entonces es verdadera.
F. Nietzsche “El hecho de que un juicio sea falso no constituye
en nuestra opinión una objeción contra ese juicio”...”Por
principio nos inclinamos a afirmar que los juicios más falsos
son para nosotros los más indispensables,...” “...
lo no-verdadero es la condición de la vida...” y la
verdad es “el tipo de error sin el cual el hombre no puede
vivir”.
Hay proposiciones que pueden tener dos valores de verdad. Por
ejemplo decir “no es verdad que la proposición que
estoy enunciando ahora es falsa”.
La lógica de la vaguedad incluye las antinomias. Tiene
que ver con el hecho que las palabras son vagas. La lógica
de la vaguedad la definió el matemático Menger pero
quien la desarrolló fue un lógico estadounidense
llamado Zadeh. Por ejem “María es mala” pero
María es mala todo el tiempo? y nunca tuvo rasgos de bondad
ni nunca los tendrá?
La lógica de la vaguedad es una prueba que la lógica
concreta es inconsistente, contradictoria.
SUBJETIVIDAD Y LOGICA INCONSCISTENTE
Me resultó interesante tomar la noción de subjetividad
de E. Pichón Riviere y pensarla desde los planteos de la
moderna lógica inconsistente
Es una concepción de subjetividad pensada de acuerdo a
una lógica inconsistente. Por qué? Porque incluye
lo paradojal, lo antinómico. La subjetividad es concebida
como un sistema abierto, inacabado que no es un Todo. Al mismo
tiempo es un Todo que no es Uno, es una unidad de lo múltiple,
es un campo complejo, antinómico con múltiples contradicciones
que no se resuelven ni se sintetizan, producida en condiciones
ni de externo ni de interno sino de extimidad (esa feliz condensación
hallada por Lacan). Es una estructura pero que no es: es un haciéndose,
un estructurándose. Una Gestalt-Gestaltung como lo señala
el mismo E. Pichón Riviere. Es una estructura que cambia
pero al mismo tiempo es la misma.
Las subjetividades no son partes de un todo que sería la
sociedad y donde es posible reconstruir el todo por suma de sus
partes. Cada sujeto es una parte total de la sociedad (C. Castoriadis).
Es un universal que solo en lo singular existe.
Es una subjetividad que esta determinada pero es impredecible.
Se expresa y se oculta al mismo tiempo. Se halla en el presente,
en el aquí y ahora pero al mismo tiempo es toda la convergencia
de su pasado y es también la anticipación de su futuro.
SUBJETIVIDAD E INTERACCION HACIA EL NUEVO MILENIO
Si consideramos que la Sociedad es el contexto macro donde hallamos
la clave de la constitución de la subjetividad. Esta misma
Sociedad produce por creación formas y modelos de interacción
entre los sujetos que la integran.
Nuestra Sociedad se ha conformado a partir de dos imaginarios
sociales heterogéneos tal como lo señala C. Castoriadis:
1) el imaginario social democrático caracterizado por los
ideales y modelos de igualdad frente a la ley, solidaridad, autonomía,
participación, transparencia, posibilidad de autocrítica,
el modelo de ética y de satisfacción personal como
participación social y 2) el imaginario social capitalista
caracterizado por la competencia, el individualismo, el triunfo
del más poderoso, la guerra simbólica de mercados,
la voluntad de desplazamiento de los competidores, el modelo de
felicidad como realización material individualista
Nuestra sociedad actual se caracteriza por el avance del imaginario
capitalista por sobre el imaginario democrático. Esto ha
producido el avance del interés individual y privado por
sobre lo publico juntamente con un ideal de hedonismo como propuesta
de existencia. La búsqueda de una felicidad reservada al ámbito
privado de las personas en detrimento de un modelo de felicidad
ligada a formas organizativas de participación social. Solo
hay que recordar lo que significaba la participación de
los ciudadanos en la organización de la polis para los griegos
para ver la diferencia de estos dos ideales sociales. Nuestro mundo
actual se caracteriza por la búsqueda de ganancia y el imperio
de una lógica depredatoria invadiendo las relaciones sociales
que hasta hace poco no estaban sujetas a “precios”.
Por ejemplo la acción de la Justicia no tenía precio,
o las estrategias de los partidos políticos que hoy están
sujetas a las condiciones de “negociación” (esto
es: “que me das si yo voto afirmativamente en el Parlamento”).
Esto demuestra un proceso de “mercantilización” que
afecta profundamente a las relaciones ciudadanas. Como lo señala
Eduardo S. Bustelo Graffigna “la sociedad se vacía
de sociedad”.
Marshall Berman sostiene que dejar a la lógica del mercado
que lidere las cuestiones sociales es como “poner un motor
ciego a la historia”. Pero es aun peor que un motor ciego
que no sabe dónde va. La Ley del mercado, sí sabe
a donde va. Falla siempre a favor de los más poderosos.
Los resultados de las últimas décadas es una prueba
de ello. La riqueza ha ido distribuyéndose con iniquidad
progresiva. El modelo de nuestra sociedad capitalista es el hombre
económico, pragmático, utilitario, infalible y vencedor,
rico, bello deportivo arrogante, dominador y seguro. Este es el
héroe capitalista.
La desigualdad social tiene un carácter central, público
y esencialmente político. La política se ha vaciado
de preocupaciones comunes y se han estrechado los espacios democráticos
de participación y de legitimación de la lucha por
revertir este proceso.
El principal problema social es el nivel de distribución
inequitativa del ingreso y la riqueza. El proceso de concentración
de riqueza continua aumentando la brecha. La política social
tradicionalmente siempre estuvo relacionada con la posibilidad
de lograr mayores niveles de igualdad social, la construcción
de una ciudadanía participativa y una justicia distributiva.
La responsabilidad consiste en hacer avanzar el proceso de expansión
de la ciudadanía de derechos y responsabilidades. Esta responsabilidad
afecta a las Organizaciones de la Comunidad ya que su trabajo debe
buscar formas organizativas que hagan crecer a la ciudadanía
con proyectos que abran nuevas posibilidades para la lucha por
la igualdad. La expansión de la democracia es el objetivo
de las nuevas luchas para la construcción de la ciudadanía.
La democracia no es solo una forma de gobierno sino que es fundamentalmente
una clase de sociedad en donde existe un conjunto de relaciones
de reciprocidad y solidaridad entre los miembros que la componen.
La Democracia esta aun en evolución.
Que esperamos de la Democracia en el nuevo siglo (no me atrevo
a decir el nuevo milenio) Una Democracia participativa, activa
y no formal. Esto significa que nuestras Instituciones encuentren
su sentido en la atención del ciudadano (actualmente el
pobre ciudadano parece un mercado cautivo y su única opción
es ser explotado por un Estado voraz), el funcionamiento independiente
de los poderes, especialmente la autonomía del poder judicial,
una mayor participación de los ciudadanos en los órganos
legislativos, hallar nuevas formas en que los ciudadanos deliberen
acerca de la sociedad, creación de nuevos mecanismos de
control de las decisiones de los poderes etc. control de la probidad,
la ética de los funcionarios públicos.
No solo democratizar la educación y el acceso a igualdad
de oportunidades para competir sino democratizar la economía
este es el desafío históricamente mayor. Para ello
es indudable que la política debe hacer gobernables los
mercados.
El Estado se ha transformado en la nueva Nobleza por el goce de
los privilegios “legítimos”, instituidos por
el Estado mismo. La función pública se ha transformado
en el negocio privado de cada funcionario. Esto lleva a los jóvenes
a identificar la política con prácticas delictivas
y corruptas.
Los objetivos entonces para el próximo siglo son el logro
de una igualdad en la distribución de los bienes sociales,
no solo bienes materiales económicos sino bienes en términos
de educación, salud, cultura, expansión, libertad.,
autonomía Que los derechos sociales estén igualitariamente
distribuidos.
La expansión de la democracia significa la expansión
de la ciudadanía participativa. La democracia es lo único
que puede contraponerse al sistema de desigualdades que impone
el sistema capitalista. Construir una sociedad más igualitaria
pasa esencialmente por profundizar la democracia, sus mecanismos
e instituciones.
El Trabajo Comunitario debe preservar el objetivo de legitimar,
fortalecer los vínculos, los mecanismos y las formas organizativas
democráticas entre la población sin distinciones
de edades, sexo, razas, religiones, culturas etc. Este objetivo
de legitimar las formas organizativas democráticas no solo
como formas representativas o simbólicas sino en la acción.
Que la población que menos bienes sociales posee (y que
aun vive en una sociedad disciplinaria ejercida por medio de una
violencia simbólica y física) pueda autopercibirse,
pensarse y organizarse en función de sus derechos, sus necesidades
y los recursos sociales propios.
Es una manera de ejercer un contra-poder, una resistencia al poder
que ha instaurado el privilegio de los poderosos estableciendo
una escandalosa y progresiva iniquidad social.
Al decir de Pierre Bourdie se trata de trabajar en función
de un “utopismo racional aplicando el conocimiento de lo
probable para promover el advenimiento de lo posible”.
Trabajo presentado en “El Congreso del Fin del Milenio” organizado
por “Inserción” en Mar del Plata octubre de
1999
Bibliografía:
E. Pichón Riviere: “El Proceso Grupal” Ed.
Nueva Visión. Argentina. 1985
E. Pichón Riviere: “Psicología de la vida cotidiana” Ed.
Nueva Visión. Argentina.
1985
V. Zito Lema: “Conversaciones con Enrique Pichón Riviere Timerman
Editores.
1976
S.Freud: “Psicología de las Masas y Análisis del Yo” Amorrortu
editores. Tomo
XVIII. Buenos Aires. Argentina. 1979
J. Corominas: ”Diccionario Crítico etimológico de la lengua
castellana” Editorial
Gredos. Madrid. 1974
C.Castoriadis: “Los dominios del hombre: las encrucijadas del laberinto” Gedisa
Editorial. España. 1988.
Pierre Bourdie: “Razones practicas” Editorial Anagrama. España.
1977
Pierre Bourdie y Loic J.D. Wacquant: “Respuestas.“Por una antropología
reflexiva” Ed. Grijallbo. México. 1995
Florencio González Asenjo: “Lógicas Inconsistentes” Edita
EOL. Buenos Aires.
Argentina. 1998
Graciela Cardarelli y Mónica Rosenfeld: “Las participaciones de
la pobreza”
Paidos. Argentina. 1998
Marshall Berman: “Todo lo sólido se desvanece en el aire” Ed.
Siglo XXI.
Buenos Aires. Argentina. 1991
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